Ya sea en zonas residenciales, centros urbanos o polígonos industriales: allá donde se necesiten nuevas tuberías o haya que renovar los sistemas existentes, los métodos «No Dig» de ESSIG protegen el entorno y contribuyen a garantizar un suministro fiable. De este modo, se genera un beneficio a largo plazo para muchas personas, sin que se vean afectados sus caminos o espacios ajardinados.